MANIFESTO

¿Cómo ser naturaleza? Esa fue la primera pregunta. Lo que hacemos hoy en Bravanariz son tentativas para responder a ese primer movimiento.

La revelación es que todos somos naturaleza. De tan obvio resulta sorprendente. Lo sabemos, pero no la practicamos. Nos relacionamos con ella como si se tratara de algo ajeno, algo que estudiar y comprender, algo que explotar o proteger. Necesitamos definir nuevas formas de relacionarnos con la naturaleza, con nosotros. Y en eso, precisamente, es en lo que estamos.

BRAVANARIZ son los lugares y las plantas. Los aromas son el lenguaje de las plantas. Los bosques están repletos de voces olfativas que nos afectan y transforman.  Nuestra pulsión es capturar aromas y ponerlos en un frasco. No para estudiarlos, sino para poder hablar el idioma de las plantas.

El olfato es nuestro sentido más primitivo y animal. Oler nos hace animal, oler nos hace planta. Seguir tu olfato significa seguir tu instinto. Esa es nuestra propuesta. Oler salvajemente, con avidez y curiosidad. Meter las narices, implicarse, dejarse transformar y quizás, con algo de práctica, sentirse naturaleza para relacionarse con el entorno desde un lugar distinto, más inclusivo y empático.