No es solo lo que hacemos, sino cómo lo hacemos. Nuestros productos cristalizan un tiempo, un compromiso. Hay mucho de nosotros en ellos. Conócenos un poco.

Ernesto Collado (CEO&Founder), Xavi Soldevila (CFO&Founder), Martina Faro (Sales and communication manager)

Artesanos

Nos gusta andar. Nos fascina el paisaje y nos puede la curiosidad, descubrir en cada paseo nuevas plantas, usos y propiedades. Completamos todas las fases de la producción de las capturas olfativas de forma artesanal, con nuestras manos. Conjugamos la tradición de la perfumería artesanal y de nicho con nuestro impulso vital hacia la experimentación, el riesgo y la intuición.

Entorno

La conservación del paisaje es una cuestión vital. Por ello hemos diseñado un protocolo exclusivo de recolección sostenible que asegura el desarrollo de las plantas aromáticas y el equilibrio de su entorno natural. Producimos de forma limitada. No realizamos ningún tipo de prueba en animales y nuestras instalaciones funcionan con energías renovables.

Local

Nuestras formulaciones solo utilizan plantas autóctonas del Empordà. Descubrimos sin parar nuevas y sorprendentes especies vegetales. Reivindicamos el exotismo de aquí. Trabajamos con productores de aceites esenciales locales colaborando en proyectos afines de permapicultura y vinicultura ecológica, activando la economía local y reforzando lazos sociales.

Presente y pasado

José Collado Herrero, el abuelo de Ernesto Collado creador de la marca, fue un importante químico perfumista de refinado olfato que trabajó para las más importantes marcas de cosmética del país (Myrurgia, Dana, Luca de Tena). En 1925 fundó en Barcelona su propio laboratorio de destilación para perfumes y rectificación de aceites esenciales naturales, que vendía a perfumistas de Francia y del norte de Europa. Disponía de plantaciones y calderas de destilación para aceites esenciales en varias provincias españolas.

Ernesto Collado, su nieto, ha sido actor, director y creador escénico contemporáneo, pero la naturaleza y el campo siempre han sido para él un refugio de realidad. En 2014 entró en contacto, de manera sorprendentemente curiosa, con el mundo de los olores y las fragancias y decidió, tras un rodeo de casi un siglo, cerrar el círculo familiar y orientar su excéntrica creatividad a descubrir formas de capturar el paisaje. Así es como nace BRAVANARIZ.